lunes, 28 de mayo de 2007

La lengua de las mariposas


Sentada a los pies de mi querido árbol, desvariando y vagando por mis ensoñaciones, jugando con el aire que traspasa mi sueter, logré quedarme quieta por un momento.

Quedarme quieta y sentir.

Quedarse quieta sin pensar.


Mariposas que revuelan, burbujas que quieren llegar a lo alto del cielo.

Mariposas tecnicolores, como las de la canción.


Y así, sentada, quieta y sólo sintiendo, apareció un nuevo mundo, un mundo plagado de sensaciones ambiguas, qeu transitan entre lo divino y lo infernal.

Un mundo que he creado para mi, para no ser juzgada, sólo para ser mirada por otros, y compartir un poco de este pedazo de cielo que se ha abierto para ustedes.



Cordelia