martes, 22 de julio de 2008

"Que aunque empeñados en soplar
hay llamas que ni con el mar"



Meses sin verte, sin hablarte.
No te imaginas como ansiaba este momento.
El de volver a hablarte, el poder tenerte cerca otra vez.
Ya, sé que esto se acabó hace mucho, pero aún así siento que quedaron cosas por decir, cosas por sentir.

Y tú ahí, en el mismo lugar en el que te dije adiós.

Sí. Sé que ha sido demasiado tiempo. Pero tomar esta decisión me ha costado mucho. Sabes que no soy buena con eso de las decisiones, así que piensa que llegué porque te amo.
Sé que no te lo había dicho antes, pero ya sabes de mi problema para decir las cosas.

Sí. Lo tengo claro. Sé que guardas lindos recuerdos de lo nuestro, pero yo siento que esto no ha acabado.
Debo admitir que aún sueño contigo, y lo sabes.
Y aún así, no quiero que abandones mis sueños, porque es la única manera que tengo de saber de ti, y de sentirte cerca.

Sí, ya sé. Aunque no me digas nada, sé que esto es una locura.
Tu ya no puedes decirme palabra alguna.
Ya no puedes tocarme, ni pedirme que me detenga.
Pero ya no puedo. Lo que siento por ti es tan grande que me consume.
Me quema, me abrasa.
Al igual que lo hizo contigo.
Y es lo que te obliga a mirarme desde ahí, desde lo profundo de la tierra, desde la tumba en la que te dejé.



...Cordelia...